Un pie derecho saltarín

Un pie derecho se mueve a saltos alrededor de la higuera. Alf lo vigila de lejos, agazapado tras unos arbustos. Es ya mediodía y el pie no para de moverse entorno al árbol desnudo con movimientos aleatorios. Finalmente decide acercarse. Tiene en cuenta la dirección del aire, quiere llegar ante él sin ser delatado. Se mueve sigiloso como un gato, parándose y acechando al pie, que no se está quieto más de un segundo, como si el suelo le quemase. Da un brinco, pero el pie escapa. No ha logrado tocarlo siquiera. Lo persigue con más tenacidad. La caza ya ha sido declarada. Corre tras el pie, salta sobre él, zigzaguea, derrapa, se agazapa, brinca. El pie escapa siempre ileso, es un magnífico saltarín. E incansable. Alf, por el contrario, ya jadea, pero no cede, está dispuesto a atraparlo. ´Leer más

Lo que dicen un ratón y un perro

Un día, un ratón y un perro, se pusieron de acuerdo para dar un mensaje al duende Cascabel. Aprovecharon su ausencia, jugaron al corre que te pillo y Alf tiró dos libros de la estantería. Al ver el duende sus preciados libros tirados en el suelo, se enfadó. Ciertamente era algo inusual. ¿Alf estaba enfadado con él y pagaba su rabia con los libros? Leer más

Alf, nuestro perro adoptado

En la higuera tenemos un perro adoptado. Se llama Alf. Es un podenco andaluz de pelo corto canela y blanco con una mirada tan dulce que recuerda la miel. Es nuestro melocotón en almíbar, nuestro caramelo de toffee. Independiente, testarudo, inquieto, vivaz, inteligente, truhán, un ladrón de corazones. Es también tierno, juguetón, agradecido. Modales salvajes, fuera de la norma social. Leer más