Un resplandor en el cielo azul oscuro

Un resplandor en el cielo azul oscuro, como una estrella fugaz, fue el anuncio. Casi al instante le siguió un coro de aullidos y cantos de aves nocturnas. Zoraida pió una ligera exclamación, escuchó atenta los cantos e imaginó en el horizonte el punto en el que se encontraría el arcoíris. En otro momento le hubiera pedido a Azahara ir con ella, pero esta vez se arrebujó, acompañada de la quietud que sentía en su corazón. Leer más

Un ratón volador llamado Sonrisa

Sube por el cerrillo con paso irregular, la mirada dirigida al suelo. Al ver las raíces sobresalientes de la higuera se detiene y mira el árbol de arriba a abajo. Se muerde los labios y, tras dudar unos instantes, se sienta con descuido, sacándose el bolso bandolera que la despeina. Por primera vez mira sin ver en derredor con un mohín indescifrable. Extrae del bolso sin miramientos un cuaderno en el que garabatea sin alzar la vista. El ruido del lápiz friccionado contra el papel y sus soplidos parecen gritar auxilio. Leer más

Brota una extraña flor en el cerrillo

“¡Revolución! ¡Revolución!” Los gritos exaltados de los airados habitantes en la plaza lo despertaron sobresaltado.

Faltándole el aire, temblándole las piernas y palpitándole el corazón como un potro desbocado, el pequeño se apoyó en el tronco del único árbol en aquel cerrillo. Rompió a llorar preso de la angustia y del pánico, regando el suelo con sus lagrimones. Leer más

Alf atraviesa el portal

– Jajajajaja ¡Me haces cosquillas! –El Libro de las Sombras se retorcía–. Jajajajaja Prueba otra vez. Jajajajaja ¡Estás contando mentiras! –El libro leyó–: «De madrugada, Alf espera. Todos duermen en el cerrillo.» ¿De verdad era el único en vela? ¿Y cómo sabes que espera? ¡Ay! Me parece que no era el primer día que atendías a sus movimientos. ¿Desde cuándo acechas como un predador? ¿Te ruborizas? Leer más