Disfrutar del proceso y el miedo

Quien se siente víctima tiene miedo, miedo de echar a caminar y dar un paso en falso, miedo ante los montones de situaciones que se le vienen en mente (¡hay que ver cómo es el ego!) y que podrían salir mal, incluso miedo a sí mismo.

A mi me ha pasado y aún hoy. ¿Por qué no pensar en positivo? ¿Tan difícil es? Lo que es difícil es romper el patrón del pensamiento.

¿Te has fijado en los animales? ¿Crees que viven con miedo? Experimentan el miedo y el estrés cuando se sienten amenazados y huyen del depredador. Sin embargo, no viven con miedo, simplemente viven.

La vida es un proceso y estás aquí para disfrutarla, gozarla con los seis sentidos (la intuición también cuenta). Fíjate en los niños, recuerda cuando eras niña y disfrutabas del juego. Así es la vida. ¿Conforme crecías fuiste creyendo que la vida era otra cosa? ¡Pues no! La vida es maravillosa, la vida es bella. Me refiero a la Vida, no a lo que nosotros podamos crear de horrible en ella. Observa la Naturaleza, está en perfecto equilibrio.

Miedo y ego van de la mano

Tener miedo no es malo si uno no se deja dominar, es algo normal y habitual, forma parte de nuestra naturaleza animal (sí, somos animales). Cuando se inicia a caminar por una nueva senda y se sale de la zona de confort, el ego hace saltar las alarmas. Incluso se permite el lujo de echarte en cara acciones que tú sabes, porque ya lo hiciste antes con óptimo resultado, te benefician.

Entiende a tu ego. Vela por ti, por tu seguridad, te protege y no quiere que asumas riesgos inútiles. La cuestión es la siguiente: ¿el terreno en el que te mueves es lo suficiente amplio para ti (me refiero a tu ser interior)? ¿Sigues los consejos de tu voz sabia? ¿De vez en cuándo te permites explorar “otros espacios”? ¿Alguna vez haces aquello que sabes debes hacer aún sintiendo un poco de vértigo?

Paso a paso se hace camino

A lo largo de nuestra vida hay momentos de estabilidad y otros en los que se hace necesario salir a explorar. En esos momentos se inicia un viaje a lo desconocido. Se sabe a dónde se quiere llegar, pero se desconoce el camino. Aquí el ego, fiel compañero, te dice que regreses y, probablemente, muchas otras cosas más, para nada motivadoras (la motivación es muy importante).

Hace un tiempo inicié un viaje, pero obsesionada con llegar, me olvidé por completo del proceso, de la distancia entre A y B. De hecho, pensé en desistir, porque B me parecía lugar para expertos en escalada. Veía la montaña, tan grande, tan imponente, tan tan tan… Y yo todo lo contrario, pequeña, insignificante,…

La cuestión es que perdí el norte ante aquella cima abrumadora, me desorienté completamente. No hay atajos para llegar a la cima de una montaña, hay que subir y subir, y, si es necesario, escalar. Tenía un objetivo definido, claro y cristalino (creía yo), pero al perderme, me tomé el tiempo para revisar mi destino B y el lugar en el que me encontraba A. Me di cuenta de lo siguiente:

Un proyecto requiere tiempo

Lo que quiere decir que… ¡no podía echar a andar y llegar al destino en el primer paso! Obvio, ¿no? ¿Cuántas veces lo elemental se nos escapa como agua entre los dedos? La cuestión es que el objetivo no es el objetivo, sino el PROCESO. Reí y lloré al encenderse la Luz. Hay que ver…, tan simple como era… Además, es la única manera de conseguir que el ego sea tu aliado, ir paso a paso.

Aparecen las sincronicidades

♥ Paseando por la Vía Verde, un perro se me acercó para que le hiciera Reiki. Estando en ello, una araña se paseó entre mis dedos recordándome que FORMAMOS UNA RED, DA VOZ A LOS ANIMALES. Al terminar, el perro me miró fijamente. Confieso que no quise tocarlo ni le presté mayor atención, porque mi deseo era irme sin él y los animales tienden a querer venir conmigo. De hecho, ¡¡¡nos siguió!!! Cascabel en un momento dado me dijo: “Ya lo hemos despistado”. ¿Adivinas a quién vimos al dar la vuelta unos minutos más tarde? El perro, muy listo, se hizo el despistado, pero nos siguió un tramo más. ¿Qué quiso decirme? LOS ANIMALES TENEMOS UN MONTÓN DE COSAS QUE CONTAROS. Es decir, nos toca ¡ESCUCHARLOS! (Te adelanto que ellos hablan básicamente de AMOR, ¿te sorprende?).

♥ Hablando con la bruja Truka me recordó: “DISFRUTA DEL PROCESO”.

♥ Varias circunstancias me reafirman en el compromiso adquirido conmigo misma de CUIDAR LA NATURALEZA.

Disfrutar del proceso… Porque el destino B, puede cambiar o no (en mi caso sigue ahí), se verá enriquecido con lo que se recoja a lo largo del viaje. Sólo hay que fluir como el agua.

Zoraida

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