¡Gracias infinitas!

No puedo dejar en el tintero a las brujas que me han ayudado a desplegar las alas y volar; volar yo y volar mis letras hacia el espacio infinito. Ha habido caídas, tropezones, incluso me he roto un ala, pero soy perseverante y sé que soy un ave y, por eso, puedo volar.

Poco importa si alguien pensó, dijo y aseveró que no podría volar alto ni atravesar el océano ni hacer largos viajes como las golondrinas. ¡Qué importa todo eso! ¡Puedo volar!

¡Gracias infinitas a todas vosotras! Mil gracias por darme aliento, por empujarme cuando me atenazó el miedo. Gracias por ayudarme a reconocer las corrientes de aire favorables.

¡Gracias por nutrir y fortalecer mi voz interna!

Laia Oraá Cid, con su Diario de una bruja me demostró que mi caldero está magníficamente forjado.

Azucena Caballero y Mireia Long, con su Pedagogía Blanca se aplacó la pedagogra al ver que otra educación es posible.

Helena Chacón, y Javier Muriel 😉 ¿Cómo no nombrarte a ti también? A través del yoga llegó el Reiki, la herramienta que terminó de quitarme la venda de los ojos y trajo la magia que llevaba tiempo buscando. Zoraida bailó charlestón y tiró de mi hasta llevarme a su mundo, el chamanismo.

Gabriela González, con cuyo Taller de la Naturaleza, y otros que le siguieron, comencé a volar a otros mundos sin temor. Poco después mi mundo sufrió un terremoto de gran magnitud, hube de afrontar dolorosas despedidas, miedos, una migración y nuevas aventuras. La soledad es ya un sentimiento sin fundamento.

Deborah Marín, Hana KanjaaCarmen Paz,  Sophia Style, sus palabras son flores silvestres, llegan a mi correo trayendo aromas delicados, y muchas veces me engalano con ellas.

Andrea Collazo. Creo que fue la primera vez que hice caso totalmente consciente a Zoraida. ¡¿Totalmente consciente?! ¡Ay, ay, ay, ay!… ¡Canta y no llores! Después llegaron Jessica Gestoso y Ángel Alegre. Cada uno a su manera, me dio lo que necesitaba, aunque, a veces, tuve que leer entre líneas.

Silvia Marco, quien confirmó lo que ya sabía y aligeró mi corazón. Diseñó un camino que Zoraida disfrutó transitando, ¡la que lió después!

Kristina Langarika, siempre cercana, amable y dulce. Gracias a ella puedo decir que he realizado un curso de escritura creativa jijiji Propuso un viaje al que Zoraida se enroló sin pensar. ¡También me la lió!

Jennifer Gómez, me facilitó y brindó un apoyo inesperado, parece que nuestros guías trabajen juntos.

Wangari Maathai, allá donde estés, por la inspiración.

Especialmente cercanas

Mi querida bruja Truka, mi buddy creativa, eres tierra y eres aire para mi. Unas veces me tiras de las plumas de la cola para que no vuele muy alto; otras, me elevas al cielo. Vienes del reino de Hola Bruja con tu escoba voladora, ataviada con un sombrero encuentado, una cestita horripifantástica que ha destapado un Narrarte espléndido y a mi ¡me has hechizado!

Mis queridas Juana y Ana Marina Hernández, amigas, confidentes. A la artista la hechizó el canto de Crá acompañado por Achicar a la guitarra. ¿Quién mejor que tú, Ana Marina, para diseñar la cubierta del libro? Una advertencia, querido lector, no la llames para ilustrar, te dirá que no y tratar de convencerla será en vano, ¿no te digo que fue hechizada?

También a cada una de vosotras

A cada una de las mujeres que me antecedieron, mis ancestras presentes siempre alrededor de mi caldero. A las que habéis entrado y salido de mi vida, a las que permanecéis desde que nací, a las que acabáis de entrar. ¡Gracias!

También doy las gracias a los animales que compartieron su vida conmigo: las aves Dulcinea y Mixta, a la potra Estrella, a la gata Sissi Reina Mora. Por supuesto, también al actual compañero, Alf, mi héroe de amor y ¡el tercer varón que se cuela entre las brujas!

Gracias a mí, a mi álter ego Zoraida Azahara, porque de no haber finalizado el primer volumen de la trilogía dudo que la magia, que se manifestó a su término, hubiera llegado a mi vida con el poderío de una lluvia fina y persistente.

¿Cómo cerrar esta página sin nombrar a Cascabel? Este duende tiene duende 

Nota: Esta no es una página de afiliación, es decir, yo no obtengo beneficio alguno si haces click en los enlaces. Sin embargo, espero que a todas ellas les lluevan bendiciones 🙂