El lenguaje y la integración de lo masculino y femenino

A ti, lector de mis letras, no sé que opinión te merece este asunto, el género en el lenguaje.

¿El lenguaje es machista? ¿La sociedad es machista? ¿Somos víctimas del patriarcado?

Ni niego ni afirmo el machismo en el lenguaje. El patriarcado viene de antiguo y las lenguas o idiomas se han desarrollado conforme a él, al igual que las personas.

Se ha impuesto usar el símbolo @ o hacer diferenciación explícita entre masculino y femenino. Como has podido comprobar, yo no sigo la norma.

Me desagrada el empleo del símbolo @. Me molesta e incomoda diferenciar entre masculino y femenino. Porque yo soy ambos (yin y yang).

Mi lengua materna es el español y no me siento excluida ni infravalorada cuando se emplea el masculino. Crecí dentro de esa norma lingüística, tal y como es el español. Crecí dentro del patriarcado, tal y como es nuestra sociedad.

El machismo patriarcal del lenguaje no me afecta, no me incomoda. La femenización forzada me produce dentera.

Masculino y femenino

A veces empleo el femenino, ¿porqué? Porque soy mujer, soy femenina. Otras veces hablo en masculino, porque es irrelevante si me dirijo a hombre o mujer, hablo a las personas.

Sí, no voy a negar que el uso del machismo lingüístico me ha molestado. ¿Sabes cuándo? Cuando ha sido utilizado en mi contra, para restarme valor por ser mujer. Pero de lo que estoy hablando ahora mismo es de la intención del hablante. Esto va más allá del propio lenguaje. Tiene que ver con las creencias y las emociones que suscitan esas creencias.

En mi despertar, en mi tomar conciencia de mi ser, de quién soy yo, he aprendido que lo que verdaderamente importa es lo siguiente:

♥ Lo que pienso de mi misma, mi autoconcepto.

♥ Mi autoestima.

♥ La confianza que deposito en mi, en lo que hago, en lo que me rodea.

Examinando nuestros cuerpos mental y emocional

Si algo me ofende en el lenguaje de los demás, me paro a reflexionar sobre lo siguiente:

♥ ¿Qué me enoja?

♥ ¿Qué me hace sentir inferior?

♥ ¿Estoy buscando reconocimiento externo?

♥ ¿Qué patrones aprendidos y que no me sientan bien estoy repitiendo?

♥ ¿Estoy haciendo lo que debo o lo que se espera que haga?

♥ ¿Qué creencia(s) se esconde(n)?

♥ ¿Qué emociones se mueven dentro de mi?

Dudo que cambiar fórmulas en el lenguaje al femenino sea la solución para equilibrar lo masculino y lo femenino. Tal vez en algún momento, en tu despertar femenino, usar un lenguaje específicamente femenino te ayude a tomar conciencia. Sin embargo, en la vida cotidiana no veo la utilidad.

El cambio viene del interior de uno mismo, mucho más profundo que el lenguaje verbalizado. El cambio está en reconocerse uno mismo como ser único y valioso, y en reconocer en el otro a un igual, indistintamente del género.

Zoraida Azahara

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