Naturaleza y Despertar Femenino

Ordenando mis cosas, me he encontrado con el artista, Alejandro Costas, pintor argentino que me gusta muchísimo (los colores, la fantasía, la naturaleza presente de un modo u otro). Lo descubrí, no sé cómo, hace un año. Me encandiló.

Pintura de Alejandro Costas
Las caprichosas formas de ella, la Naturaleza. Alejandro Costas

La imagen va acompañada por el siguiente texto:

“Como toda mujer desea no ser explotada.
Ella sabe que contradecirla es ponernos al borde del abismo. Desafiarla es provocar una reacción de inusitada violencia. De imprevisible y nada deseable desenlace.
Su aparente debilidad, su pasiva presencia, nos hace creer su dueño. Pero, agazapada y alerta, advirtiéndose víctima del abuso se manifiesta con firmeza. Poniéndonos límites.
Y su voz, nos somete al miedo, arreciando como un trueno o un desbastador huracán.
Todos empequeñecemos ante su inconmensurable grandeza.
El hombre, como testigo impotente de su humilde belleza. Venerándola, nos inclinamos. Nos sometemos a sus caprichosas formas. Y nos cobijamos en la más noble y generosa de todas, en ella, la NATURALEZA”. Alejandro Costas

Sincronía con mis pensamientos, realizando revisión sobre mi relación con mi niña interior, cuya feminidad no fue suficientemente valorada, y ante la necesidad de equilibrar mi materialidad y mi espiritualidad. Me acompaña un fuerte viento, ideal para barrer del pensamiento aquello que ya no sirve.

El Despertar Femenino. Equilibrar Yin-Yang.

No sé en qué momento ni en qué circunstancias lo femenino fue pisoteado en favor (flaco favor) de lo masculino, poco importa. Se habla del patriarcado y de sus consecuencias, de la escuela-fábrica… Ya no me interesan los comentarios que se centran en ver lo negativo de tal o cual cosa.

Soy plenamente consciente de ambas energías en mí, de que mi equilibrio reside en equilibrar ambas. Sanar las heridas femeninas de mi linaje me han permitido tomar posesión del lugar que me corresponde en esta encarnación. He asumido la responsabilidad de romper la cadena y liberar así a mí y a mis ancestros.

Ahora es el momento del Despertar Femenino, devolver la feminidad a la mujer y al hombre, de que integremos ambos sendas energías y así podamos volver a caminar de la mano como iguales. Es momento de devolverle a Gaia los mismos cuidados que ella nos da. La mejor forma, la mejor medicina, es enraizarse en tierra. Detenerse a contemplar la Naturaleza, prestarle atención libre de juicios, ayuda a despertar la conciencia divina que somos, abre nuestros oídos a nuestra voz sabia.

Zoraida Azahara

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