Creatividad y la bruja

Plumita se acercó sigilosa al Libro de Las Sombras. Doblándose delicadamente sobre su cerradura, el libro se abrió. Plumita parecía bailar sobre sus páginas. Se movía con ligereza y presteza. Tanta que escribió lo que sigue en lo que Cascabel abría la boca para bostezar. El libro se cerró a la par que la boca del duende y nadie supo que Plumita escribió un cuento todo suyo durante aquel bostezo que fue más breve de cuanto pueda parecer. Leer más

Bruja y caldero es puro cuento

– Soy bruja, ¿te asusta?

– Sí -respondía siempre temblando.

Me cubría con las sábanas hasta la coronilla. Veía sombras diabólicas y aparecía esa voz que, a pesar de su dulzura y fuerza, me aterraba. Tal vez fuera esa misma fortaleza que mostraba la que me asustaba. Después desaparecía, pero es mismo diálogo interior se repitió por mucho tiempo. Leer más