Zoraida Azahara

¡Hola!

La pajarita Zoraida, mi niña interior, se ha aliado con el hada Azahara, el hada que siempre creyó ser, para formar el tándem Zoraida Azahara, la escritora de fantasía. El hada Azahara viaja sobre una pluma, porque no tiene alas, y el día que Zoraida la cogió, se sorprendió al ver que escribía sola sus pensamientos. ¡Qué descubrimiento! En verdad, la pluma escribe los pensamientos de quien la sostiene.

Zoraida con espigas
Zoraida, la niña que soy

Voy a serte sincera, hacer público este espacio ha sido muy a mi pesar. No sabes la cantidad de resistencias y conflictos internos que me ha generado. Las entidades que aquí habitan, diferentes caras de un cristal multifacetado, la han liado parda. ¡Qué quebraderos de cabeza para entender el funcionamiento de estas herramientas informáticas! Hubo que solicitar ayuda a un ángel para divertirnos durante el proceso. También hemos echado largas siestas, como el león, para poder digerir el atracón informático. Y sobrevolar como el águila el paisaje, pues había que encontrar el risco en el que reposar y ver con calma y claridad lo que se estaba creando. ¡Buf!, ni siquiera como águila nos libramos de las gafas, ¡cachis! ¡Ah, no! ¡Es para ver aún mejor! También hemos estirado el cuello como la jirafa, para ver más allá, pero nanai. En fin, que miope y todo, a pesar de las gafas…

Aquí estamos, porque…

¡Zoraida es testaruda! ¿Serán los genes navarro-aragoneses o que ella es así per se? Te aseguro que viene de las estrellas. No, como El principito no. Al aterrizar, es decir, cuando se encarnó al nacer, perdió mucha información, pero tenía la certeza visceral de no pertenecer al planeta Tierra. Sin embargo, ama al Planeta Azul de tal modo que siente en sus carnes el daño y dolor que se le causa.

Es este amor y la belleza que ve en Tierra, quienes la traen de vuelta una y otra vez. También el karma creado, porque al vivir en este planeta entra en juego la dualidad y, como ser curioso, incauto e ingenuo, y aún desmemoriado, se ha visto atrapada en las sombras más de una vez a lo largo de su periplo en este planeta.

Reconectar con Gaia es esencial para vivir plenamente, permite reconocer la divinidad en todo cuanto existe y en nuestro interior.

Si te preguntas quién hay detrás y cómo es…

Zoraida Azahara es mi pseudónimo, la escritora de fantasía. Pero esto ya quedó claro, ¿no?

Estoy en constante búsqueda, busco en tooooodas partes y tengo mis propias aventuras sin salir de casa. Has leído bien, sí. Porque hay mucho donde mirar e investigar y la propia existencia es de por sí una aventura. No he necesitado realizar grandes viajes ni ir a lugares exóticos, me bastaba y me basta con contemplar una maceta o un pedazo de jardín, ¡la de vida que hay ahí!

Este buscar, observar, preguntarme el porqué de las cosas es lo que me ha llevado a escribir y dar voz a todo ser: reinos mineral, vegetal y animal, personajes fantásticos (hadas, duendes), los cuatro elementos. Disfruto dándoles existencia en mis escritos. Lo visible y lo invisible lo es por la vibración de sus partículas. Y como todo procede de la Fuente Divina, ellos y yo formamos parte de la misma red.

Practico lo que se conoce como Chamanismo Transcultural, donde no hay consumo de estupefacientes. Ahí me llevó el Reiki al quitarme la venda de los ojos. Practicar Yoga y caminar son mi ejercicio físico, con ellos cuerpo, mente y alma van a una.

En mis prendas tengo que verme a mi, por lo que difícilmente me verás con traje. Más bien con un vestido vaporoso estampado y colorido, probablemente con flores, si es verano, o con vaqueros y jersey de punto, si es invierno. En mi rostro luce mi propia naturaleza, a lo más un perfilador de ojos y rímel, y la melena de color castaño rojizo, cada día con más canas, a la que no hago sufrir con planchas, ni tintes ni permanentes.

¿Sacié tu curiosidad?